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El mundo reacciona con alarma tras la captura de Maduro

La operación militar de Estados Unidos en Venezuela para capturar al presidente Nicolás Maduro provocó una ola inmediata de reacciones internacionales.

Aliados y adversarios de Washington coincidieron en expresar preocupación por el impacto de la acción sobre la estabilidad regional y el derecho internacional.


Trump defiende la ofensiva

El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que Maduro y su esposa, Cilia Flores, serían trasladados a Nueva York para enfrentar cargos federales.

El mandatario calificó la operación como “un show televisivo”, reforzando el tono confrontativo de su política exterior.


Respuesta inmediata de Caracas

El Gobierno venezolano condenó la “gravísima agresión militar” y decretó el estado de excepción.

Las autoridades denunciaron una violación directa de la soberanía nacional y alertaron sobre las consecuencias internas y regionales del operativo.


Condena de potencias aliadas a Maduro

China denunció un “comportamiento hegemónico” de Estados Unidos y advirtió sobre amenazas a la paz regional.

Rusia exigió la liberación inmediata de Maduro y su esposa, mientras que Irán condenó firmemente el ataque militar.


Preocupación en América Latina

Luiz Inácio Lula da Silva afirmó que la operación “sobrepasa una línea inaceptable” y pidió una respuesta de la ONU.

En Colombia, el presidente Gustavo Petro rechazó los ataques y ordenó movilizar tropas a la frontera, solicitando una reunión urgente del Consejo de Seguridad.


Europa dividida

Mientras Unión Europea pidió contención, países como España y Reino Unido insistieron en el respeto al derecho internacional.


En contraste, Emmanuel Macron celebró el fin del gobierno de Maduro, y Giorgia Meloni consideró “legítima” la intervención estadounidense.

Posturas opuestas en la región

Javier Milei calificó la operación como la caída de una dictadura, mientras que líderes como Miguel Díaz-Canel llamaron a América Latina a “cerrar filas” frente a Washington.

Panamá, Guatemala y Ecuador expresaron posiciones divergentes, entre llamados a la transición y respaldos abiertos a la ofensiva.


Críticas desde Estados Unidos

Incluso dentro de Estados Unidos surgieron cuestionamientos.

Senadores demócratas como Brian Schatz y Rubén Gallego calificaron la acción como ilegal y advirtieron que no existen intereses vitales que justifiquen una guerra con Venezuela.

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