Política nacional e internacional

Viernes de sangre en Pakistán: terror en plena oración sacude la capital
Un atentado suicida en una mezquita chiíta de Islamabad dejó al menos 31 personas muertas y 169 heridas, en el ataque más mortífero registrado en la capital de Pakistán desde el atentado contra el hotel Marriott en 2008.

La explosión ocurrió durante la oración del viernes, cuando los templos del país se encontraban abarrotados de fieles.
Explosión en la periferia
El ataque tuvo lugar en la mezquita Imam Bargah Qasr-e-Khadijatul Kubra, ubicada en el barrio de Tarlai, en la periferia de la ciudad.
De acuerdo con fuentes de seguridad, el agresor fue detenido en la entrada del recinto y se hizo estallar, provocando una escena de caos y pánico entre los asistentes.
Escenas de horror
Periodistas que documentaron la llegada de decenas de heridos a hospitales, muchos con la ropa manchada de sangre.
Médicos, transeúntes y cuerpos de emergencia auxiliaban a las víctimas, algunas de las cuales fueron trasladadas incluso en vehículos particulares.
Condena internacional
El primer ministro Shehbaz Sharif condenó “enérgicamente” el ataque y prometió que los responsables serán llevados ante la justicia.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, afirmó que los ataques contra civiles y lugares de culto son “inaceptables”.
Contexto de violencia
Aunque ningún grupo se ha atribuido el atentado, expertos señalan posibles vínculos con la filial local del Estado Islámico o grupos militantes anti-chiitas.
Pakistán, país de mayoría sunita, ha registrado múltiples ataques contra la minoría chiíta, que representa entre el 10 y 15 % de la población.
Crisis de seguridad regional
El ataque se produce en medio de una intensificación de insurgencias en las provincias del norte y sur del país, en zonas fronterizas con Afganistán.

El gobierno pakistaní afirma que grupos armados utilizan territorio afgano como refugio, lo que ha deteriorado las relaciones bilaterales y aumentado la tensión regional.



