Trump marca línea roja sobre Taiwán
- Redacción

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que no quiere que Taiwán declare su independencia y dejó claro que Washington no alentará ese paso.

La postura surge luego de que el mandatario chino, Xi Jinping, insistiera en que la isla es el tema más sensible en la relación bilateral.
“No queremos que alguien piense: proclamemos la independencia porque Estados Unidos nos apoya”, afirmó Trump en entrevista con Fox News.
Durante la cumbre en Pekín, Xi subrayó que la cuestión de Taiwán es la más importante entre ambas potencias y advirtió que, si se maneja mal, podría derivar en un choque.
China considera a Taiwán parte de su territorio desde 1949 y, aunque habla de reunificación pacífica, no descarta el uso de la fuerza.
Estados Unidos reconoce oficialmente a China, pero por ley está obligado a suministrar armas a la isla para su defensa, lo que mantiene una ambigüedad estratégica sobre si intervendría militarmente.
Trump cerró su visita calificando de “fantásticos” los acuerdos comerciales alcanzados, incluida una supuesta compra de hasta 200 aviones Boeing por parte de China, con la promesa de ampliar el pedido a 750.
Sin embargo, los comunicados oficiales chinos no mencionaron esas cifras.
También aseguró que Xi prometió no enviar material militar a Irán y mostró disposición para ayudar a abrir el estrecho de Ormuz, aunque tampoco hubo confirmación pública desde Pekín.
Un equilibrio frágil entre potencias
Ambos líderes acordaron mantener vigentes sus pactos comerciales y crear nuevos mecanismos de diálogo económico.
Trump invitó a Xi a visitar Washington en septiembre, lo que apunta a un intento por estabilizar una relación marcada por tensiones comerciales, tecnológicas y militares.
El futuro de Taiwán, sin embargo, sigue siendo la prueba más delicada para el equilibrio entre las dos mayores economías del mundo.



