Política nacional e internacional

El hijo menor del cineasta estadounidense Rob Reiner se declaró no culpable de asesinar a sus padres durante una audiencia celebrada este lunes en un tribunal de Los Ángeles.

Nick Reiner, de 32 años, enfrenta dos cargos de asesinato en primer grado por el doble homicidio que sacudió a Hollywood días antes de Navidad.
El joven fue arrestado el 14 de diciembre, horas después de que su padre, de 78 años, y su madre, la fotógrafa Michele Singer Reiner, de 70, fueran hallados sin vida en su residencia del exclusivo vecindario de Brentwood.
La fiscalía sostiene que ambos fueron asesinados a puñaladas.
Durante la comparecencia en el centro de Los Ángeles, el acusado fue informado formalmente de los cargos y de sus derechos.
La declaración de “no culpable” es habitual en esta etapa inicial del proceso penal. Nick Reiner permanece en prisión sin derecho a fianza y deberá regresar a la corte el 29 de abril, cuando se decidirá si existe evidencia suficiente para llevar el caso a juicio.
Enfrenta además agravantes por el uso de arma blanca y por tratarse de más de un homicidio, lo que podría derivar en cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional o incluso la pena de muerte, aunque en California esta última no se aplica de manera rutinaria.
La lectura de cargos se postergó en varias ocasiones. En una audiencia previa, el entonces abogado defensor, Alan Jackson, señaló que el caso implicaba asuntos “muy complejos”. Posteriormente abandonó la defensa sin dar explicaciones.
El tribunal asignó a la abogada pública Kimberly Greene, quien solicitó más tiempo para analizar el expediente con su cliente.
Una familia marcada por el cine
La tragedia golpeó a una familia ampliamente conocida en la industria. Rob Reiner, hijo del legendario comediante Carl Reiner, alcanzó fama como actor en la serie All in the Family y luego como director de clásicos como When Harry Met Sally, A Few Good Men, Misery y This Is Spinal Tap.

Nick Reiner había hablado públicamente de su lucha contra las adicciones desde la adolescencia. Incluso coescribió junto a su padre la película Being Charlie, inspirada en su propia experiencia con la rehabilitación.
La muerte de la pareja fue descrita por sus hijos como “devastadora”.
