Política nacional e internacional

El Servicio de Administración Tributaria (SAT) revisará a 16 mil 200 contribuyentes en 2026 mediante auditorías dirigidas a perfiles de alto riesgo, alertó el Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP).

La presidenta del organismo, Ludivina Leija Rodríguez, señaló que las empresas —sin importar tamaño o sector— deben tener en regla su documentación para evitar contingencias.
Las revisiones forman parte de la estrategia contra factureras y esquemas de evasión, pero ahora implican procedimientos más estrictos.
La autoridad podrá presentarse en el domicilio fiscal del contribuyente y ejecutar la orden de visita el mismo día, sin citatorio previo.
Visitas inmediatas y suspensión de facturación
Uno de los mayores riesgos, advirtió el IMCP, es que durante la visita se suspenderá automáticamente la posibilidad de emitir comprobantes fiscales digitales por internet (CFDI).
Esto significa que la empresa podría quedarse sin facturar hasta por 24 días, plazo máximo en el que la autoridad debe emitir resolución.
La recomendación es mantener documentación actualizada y completa para acreditar la materialidad de operaciones y responder con rapidez a cualquier requerimiento.
De lo contrario, la suspensión puede impactar de forma directa en flujo de efectivo y operaciones comerciales.
Grandes y pymes bajo la lupa
El SAT planea revisar mil 200 grandes contribuyentes, 12 mil pequeñas y medianas empresas, y 3 mil vinculadas al comercio exterior.
Aunque representan apenas 0.02% de los 66.8 millones de contribuyentes registrados, las auditorías estarán focalizadas en quienes reporten pérdidas fiscales recurrentes, uso indebido de estímulos o incumplimiento en retenciones.
Además, la autoridad continuará utilizando herramientas tecnológicas para detectar comportamientos atípicos, omisiones en declaraciones, inconsistencias en CFDI y discrepancias entre lo timbrado y lo reportado.
La estrategia incluye esquemas inteligentes contra evasión y contrabando.
Documentación, la clave preventiva
El IMCP subrayó que la principal defensa del contribuyente es la correcta integración documental y el cumplimiento puntual de obligaciones fiscales.
En un entorno de fiscalización digital intensiva, cualquier irregularidad puede activar alertas automatizadas y derivar en auditorías presenciales inmediatas.



