Política nacional e internacional

Petróleos Mexicanos (Pemex) reportó una disminución en sus pasivos financieros y de proveedores al cierre de 2025, en medio del respaldo del gobierno federal.

De acuerdo con documentos anexos a su reporte financiero, la deuda total muestra una tendencia a la baja, en lo que la empresa considera señales de estabilización.
La deuda financiera cerró 2025 en 85 mil 248 millones de dólares, por debajo de los 97 mil 632 millones registrados en 2024. En tanto, la deuda con proveedores se ubicó en 24 mil 182 millones de dólares, una reducción de 14% frente a los 28 mil 130 millones del año previo.
El fortalecimiento del perfil financiero también se reflejó en mejoras de calificación crediticia: Fitch Ratings elevó la nota a BB+, mientras Moody's la ubicó en B1, ambas con perspectiva estable.
Además, Pemex regresó al mercado local en febrero de 2026 con una emisión por 31.5 mil millones de pesos, sobresuscrita 2.5 veces y con una compresión cercana a 32 puntos base respecto a niveles indicativos.
La petrolera detalló que los recursos obtenidos se destinarán a amortizaciones programadas para 2026, con el objetivo de mantener neutral el saldo de deuda y evitar presiones adicionales en su estructura financiera.
Pese a la reducción de pasivos, Pemex anticipó pérdidas netas por 45 mil millones de pesos en 2025, principalmente en el segmento de exploración y producción.
Entre los factores que impactaron sus resultados se encuentran la reducción de 50% en exportaciones por el traspaso de crudo al Sistema Nacional de Refinación, la caída de precios internacionales, la depreciación del dólar estadounidense y una menor extracción.
La empresa atribuye la disminución de pasivos, en buena medida, al apoyo del gobierno federal mediante transferencias fiscales, y confía en que hacia 2027 pueda consolidarse como una empresa sostenible en el largo plazo.
