Guerra se extiende y sacude a Oriente Medio
- Redacción

- hace 4 días
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La guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán se extendió este lunes por todo Oriente Medio y elevó el riesgo de un impacto severo en la economía mundial.

Líbano y varios países exportadores de petróleo del Golfo quedaron arrastrados al conflicto, mientras los precios del crudo subieron ante el temor por el suministro energético.
Irán contraatacó desde el sábado con ataques dirigidos a bases militares estadounidenses, territorio israelí y objetivos en países del Golfo.
La expansión del frente bélico encendió las alarmas en los mercados internacionales y generó incertidumbre sobre la estabilidad de la región.
En el tercer día de guerra, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que no dudará en enviar tropas terrestres a Irán si la situación lo exige. “Ni siquiera hemos empezado a golpearles con fuerza.
La gran ola todavía no ha llegado”, declaró a CNN. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, tampoco descartó un despliegue militar y advirtió que el conflicto podría prolongarse hasta seis semanas.
Explosiones sacudieron varios barrios de Teherán. Irán acusó a Estados Unidos e Israel de bombardear el sitio nuclear de Natanz, uno de los blancos estratégicos durante el conflicto de junio de 2025.
La Media Luna Roja iraní elevó a 555 el número de muertos desde el inicio de la guerra, aunque estas cifras no han podido verificarse de manera independiente.
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, denunció ataques contra una escuela y un hospital, y afirmó que su país no permanecerá “en silencio”.
Según autoridades iraníes, un bombardeo habría causado 168 muertos en una escuela del sur, versión que no ha sido confirmada por Washington ni por Israel.
Israel extendió sus operaciones militares hacia Líbano en respuesta a ataques del movimiento islamista Hezbolá.
El ejército israelí reportó un “ataque de envergadura” en el corazón de Teherán y bombardeos simultáneos con cientos de aviones en Irán y territorio libanés.
En Líbano, autoridades locales informaron al menos 52 muertos y 154 heridos. Israel aseguró haber atacado 70 objetivos de Hezbolá y abatido a Husein Mukalled, jefe de sus servicios de inteligencia, y no descartó una ofensiva terrestre.
La respuesta iraní alcanzó países que albergan bases estadounidenses. Explosiones se registraron en ciudades como Doha, Abu Dabi y Dubái, además de instalaciones energéticas estratégicas, incluida una refinería saudita y complejos gasíferos en Catar.
Los ataques provocaron la cancelación de cientos de vuelos en la región. Dubái anunció una reanudación limitada de operaciones aéreas, mientras se reportó la muerte de un militar en Kuwait y un ataque con drones contra una base británica en Chipre.
Tras la muerte del líder supremo, el país quedó bajo un triunvirato provisional mientras se define la sucesión.
El jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Larijani, rechazó negociar con Washington y afirmó que Irán está preparado para una guerra prolongada.



