¿Guerra preventiva o excusa? La ofensiva de Trump contra Irán
- Redacción

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El gobierno de Donald Trump sostiene que el reciente ataque militar contra Irán fue necesario para frenar amenazas directas contra Estados Unidos.

Sin embargo, especialistas en derecho internacional aseguran que los argumentos presentados por Washington no cumplen con los criterios legales que justificarían una guerra.
El 28 de febrero, fuerzas estadounidenses e israelíes lanzaron una masiva campaña aérea contra territorio iraní.
Según la Casa Blanca, la operación buscaba detener los avances nucleares y de misiles de Teherán, en medio de crecientes tensiones en la región.
La portavoz presidencial Karoline Leavitt explicó que la decisión se tomó tras evaluar una serie de amenazas acumuladas por parte de Irán.
Entre ellas mencionó el supuesto patrocinio iraní del terrorismo, su programa de misiles balísticos y presuntos esfuerzos por desarrollar armas nucleares.
Tras la ofensiva, que dejó debilitado al gobierno iraní, Trump elevó la presión diplomática al exigir una “rendición incondicional” de la república islámica.
Pero académicos y analistas cuestionan la base legal de la operación. Mary Ellen O’Connell, profesora de la Universidad de Notre Dame, afirmó que el ataque carece de fundamento jurídico según el derecho internacional.
La especialista recordó que la Carta de la ONU establece que el uso de la fuerza solo está permitido cuando existe evidencia clara de un ataque en curso o en defensa propia inmediata. “No se ha presentado ni una pizca de esa evidencia”, afirmó.
Las dudas también crecieron después de que el secretario de Estado Marco Rubio ofreciera otra explicación: el temor de que un eventual ataque israelí contra Irán provocara represalias contra tropas estadounidenses.
Para Brian Finucane, asesor del International Crisis Group, las distintas versiones del gobierno evidencian inconsistencias en la justificación oficial.
Según el analista, Washington incluso habría tenido capacidad de presionar a Israel para evitar una escalada militar.
La ofensiva contra Irán se suma a otras operaciones militares recientes impulsadas por Trump que también han generado críticas.
Entre ellas figuran ataques contra embarcaciones sospechosas de narcotráfico en el Caribe y el Pacífico, que han dejado más de 150 muertos sin pruebas concluyentes de vínculos con el crimen organizado.
Para Finucane, la exigencia de una “rendición incondicional” debilita aún más los argumentos de Washington. “El gobierno ni siquiera ha intentado demostrar que la operación cumple con el derecho internacional”, advirtió.



