Política nacional e internacional

Del Senado a la tierra: Adán Augusto cambia el escritorio por el territorio
Tras meses de críticas, señalamientos por presuntos nexos delictivos, enriquecimiento y malos manejos administrativos, Adán Augusto López Hernández anunció su renuncia a la coordinación del grupo parlamentario de Morena en el Senado, aunque sin dejar su escaño. El político tabasqueño aseguró que enfocará su labor en el trabajo territorial y de organización político-partidista rumbo a la elección de 2027.
La reunión a puerta cerrada
El anuncio se realizó durante una reunión plenaria a puerta cerrada en la histórica casona de Xicoténcatl, sede alterna del Senado.
López Hernández fue de los primeros en llegar y ordenó el desalojo de asesores y personal de apoyo antes de comunicar su decisión a los senadores, lo que tomó por sorpresa a varios integrantes de la bancada.
Reacciones internas
Aunque hubo expresiones de reconocimiento a su gestión, dos senadores —Gerardo Fernández Noroña y Óscar Cantón Zetina— manifestaron su desacuerdo con la renuncia. Pese a ello, Adán Augusto propuso como sucesor a Ignacio Mier Velazco, quien fue respaldado por unanimidad y asumió de inmediato la coordinación de la fracción parlamentaria.
Nuevo rol político
En conferencia de prensa, López Hernández aclaró que no pedirá licencia y continuará como senador. Informó que fue designado como coordinador político de Morena en la Cuarta Circunscripción, que abarca Ciudad de México, Guerrero, Morelos, Puebla y Tlaxcala, además del Estado de México, lo que refuerza su papel en la estrategia electoral del partido.
Deslinde de escándalos
El exgobernador de Tabasco negó que su salida esté relacionada con escándalos mediáticos o presiones externas, y aseguró que la decisión respondió a una evaluación política interna. También descartó versiones sobre una posible designación diplomática y subrayó que su prioridad es fortalecer al movimiento desde el territorio.
Lectura política
Dentro del Senado, varios legisladores consideraron que el cambio “se veía venir” y que su permanencia era “insostenible”. Incluso, algunos anticipan que su salida de la coordinación podría ser solo el primer paso hacia un repliegue mayor del espacio legislativo para concentrarse plenamente en la operación política nacional.



