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Las autoridades colombianas informaron este viernes la incautación de 14 toneladas de cocaína en un puerto del Pacífico, considerado uno de los mayores decomisos de los últimos diez años.
El cargamento estaba oculto en contenedores y representa un golpe significativo contra las redes internacionales del narcotráfico.

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, destacó la magnitud del operativo y aseguró que se trata de la incautación más grande de la “última década”, realizada por la Policía Nacional en el puerto de Buenaventura.
“Son 14 toneladas de cocaína incautadas sin un solo muerto”, afirmó el mandatario en la red social X, al reconocer la labor de la fuerza pública.
El hallazgo supera el decomiso de 12 toneladas efectuado en 2017 durante el gobierno de Juan Manuel Santos, considerado en su momento el mayor en la historia del país.
De acuerdo con la policía, la droga estaba camuflada en un cargamento de bultos de yeso proveniente del norte del país, cuyo destino final era Países Bajos.
Las autoridades señalaron que el alijo pertenecería a organizaciones narcotraficantes con presencia en la región de Buenaventura, donde operan bandas criminales como los Shottas y los Espartanos, conocidas por sus vínculos con el tráfico de drogas.
La policía informó que esta operación permitió evitar la circulación de 35 millones de dosis y generó un impacto económico estimado en 388,9 millones de dólares para estas estructuras criminales.
Entre enero y septiembre de este año, la fuerza pública colombiana ha logrado incautar 694 toneladas de clorhidrato de cocaína, cifra que el gobierno ha destacado como un récord histórico.
No obstante, Colombia enfrenta presión internacional por el crecimiento de los cultivos de hoja de coca, que alcanzaron 253.000 hectáreas en 2023, según datos de la ONU.
En medio de estos operativos, Estados Unidos decidió descertificar a Colombia en materia de control de drogas por primera vez en casi tres décadas, además de sancionar al presidente Petro y a dos familiares por presuntos vínculos con el narcotráfico, sin presentar pruebas.
El mandatario rechazó las acusaciones y aseguró que su gobierno mantiene una estrategia decidida contra el narcotráfico, recalcando que Colombia sigue siendo el mayor productor de cocaína del mundo.



