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Nicho religioso en el Callejón del Aguacate, Coyoacán

El Callejón del Aguacate: la aterradora leyenda que esconde Coyoacán

hace 3 minutos
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A plena luz del día parece sólo uno de esos rincones antiguos que hacen de Coyoacán uno de los lugares más visitados de la Ciudad de México. Pero cuando cae la noche, el Callejón del Aguacate carga con una historia que durante generaciones ha hecho que muchos aceleren el paso.

El estrecho pasaje se encuentra en el barrio de Santa Catarina. Apenas alcanza unos cuatro metros de ancho, conserva muros de piedra, vegetación y elementos arquitectónicos asociados con el antiguo Coyoacán. En una de sus esquinas hay además un pequeño nicho religioso que se ha convertido en pieza central de su leyenda.

La historia más conocida habla de un soldado y un niño. Según la versión recogida por el portal oficial de Turismo de la Ciudad de México, el pequeño observaba con insistencia el uniforme y las insignias del militar, algo que terminó por irritarlo.

La leyenda cuenta que el soldado golpeó al niño sin medir la fuerza. El menor habría caído muerto y, presa del miedo y el remordimiento, el hombre habría colgado su cuerpo de un árbol de aguacate. De aquel árbol, asegura la tradición, habría surgido el nombre con el que todavía se conoce el callejón.

Otras versiones populares modifican algunos detalles y cuentan que el militar directamente ahorcó al pequeño. No existe documentación histórica que permita comprobar el crimen tal como lo narra la tradición; se trata de una leyenda transmitida durante décadas y con distintas variantes.

Lo que sí puede verse hasta hoy es el nicho construido en uno de los muros del callejón, donde se conserva una imagen de la Virgen. La misma leyenda sostiene que fue colocada por el soldado para pedir perdón por lo que había hecho.

Y es justamente alrededor de ese punto donde comienzan los relatos que hicieron famoso al lugar. Vecinos y visitantes han contado historias sobre llantos durante la noche, ruidos entre las ramas y una pequeña sombra que supuestamente cruza el callejón cuando no hay nadie alrededor.

También existe otra parte de la tradición que asegura que el propio soldado continúa apareciéndose en el lugar, condenado a caminar entre las sombras sin haber encontrado la redención que buscaba. Son testimonios y relatos populares, no fenómenos cuya existencia haya sido demostrada.

El ambiente ayuda a mantener viva la historia. El Callejón del Aguacate es angosto, silencioso y está rodeado por construcciones antiguas y vegetación. La propia promoción turística de la Ciudad de México lo incluye entre los sitios ligados a las leyendas de Coyoacán.

El lugar es una vía pública y puede recorrerse, aunque se encuentra dentro de una zona residencial. Las autoridades turísticas recomiendan discreción a los visitantes y desaconsejan acudir de noche.

Real o no, la historia del niño, el soldado y el viejo aguacate consiguió algo que pocas leyendas logran: convertir un pequeño callejón de Coyoacán en uno de los rincones más inquietantes y conocidos de la capital.

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